La Inspección Técnica de Embarcaciones de Recreo (ITB) es una revisión que deben realizar las embarcaciones de forma periódica, para asegurar que estén en perfectas condiciones para navegar y que en ella no hay peligro alguno para los ocupantes.

Este proceso lo realizan Entidades Colaboradoras de Inspección que estén acreditadas por el Ministerio de Fomento, excepto la revisión inicial, la cual se encarga la Administración Marítima.

Para esto, se cumple la normativa del Real Decreto 1434/1999, de 10 de septiembre, que dicta los reconocimientos e inspecciones a las embarcaciones de recreo para garantizar la seguridad de la vida humana en el mar y se determinan las condiciones que deben reunir las entidades colaboradoras de inspección, donde se establecen los requisitos y las periodicidades de la inspección de embarcaciones de recreo, así como en el Real Decreto 339/2021, de 18 de mayo, por el que se regula el equipo de seguridad y de prevención de la contaminación de las embarcaciones de recreo.

¿Qué barcos deben pasar la ITB?

Todos los barcos, sean de España o extranjeros con puerto base en España, que están matriculados en la lista 6º de embarcaciones deportivas que se explotan con fines lucrativos y tienen una eslora entre 2,5 y 24 metros, deben pasar la ITB.

También deben hacerlo aquellos barcos que están en la lista 7º de embarcaciones deportivas de recreo con eslora entre 6 y 24 metros.

Tipos de Inspección Técnica

En un principio, todas las embarcaciones deben someterse a una inspección inicial para verificar que cumplen con la normativa vigente de seguridad y de prevención de la contaminación. Después de esta revisión, las siguientes deben cumplirse dependiendo del tipo de embarcación.

De acuerdo con la legislación, existen distintos tipos de ITB obligatorias para las embarcaciones:

  • Periódicas. Se realiza cada cinco años como máximo y obligatorias para todas las embarcaciones de recreo, excepto para las que están matriculadas en la lista 7ª y tienen una eslora inferior a los 6 metros.
  • Intermedias.  Se realizan entre el segundo y el tercer año después del último reconocimiento periódico de cinco años. Son obligatorias para las embarcaciones que están matriculadas en la lista  6ª y para las de la lista 7ª que tienen más de 15 metros.
  • Adicionales. Los barcos deben someterse a una inspección adicional cuando se realicen reparaciones o modificaciones en el casco, la maquinaria y el equipo, o tras haber sufrido alguna varada o abordaje. Además, los propietarios de las embarcaciones también pueden solicitar voluntariamente cuando lo deseen una revisión de su embarcación, independientemente de las inspecciones periódicas e intermedias.
  • Extraordinarias. Inspecciones son ordenadas por la Dirección General de la Marina Mercante o algún órgano judicial.

unos hombres realizando una inspección técnica de barcos ITB.

¿Qué se revisa en cada inspección?

En el caso de las revisiones periódicas, el inspector realizará una revisión general de la embarcación, en la que comprobará el casco del barco, la maquinaria principal y auxiliar, el equipo, los palos y jarcias; la instalación eléctrica, los equipos de radiocomunicaciones, el equipo contra incendios, el material náutico, las luces de navegación y el equipo de fondeo.

También prestará especial atención al número de serie del casco, los motores y la matrícula para ver si coinciden con los que muestra la documentación.

En cuanto al equipo y material obligatorio que debes llevar en el barco y revisarán si lo tienes, este depende de la zona de navegación por la que transitarás, todas delimitadas por la distancia desde la costa:

  • Zona 1: distancia ilimitada.
  • Zona 2: hasta 60 millas desde la línea de la costa.
  • Zona 3: hasta 25 millas desde la zona de la costa.
  • Zona 4: hasta 12 millas desde la zona de la costa.
  • Zona 5: hasta 5 millas desde un abrigo o una playa accesible.
  • Zona 6: hasta 2 millas desde un abrigo o una playa accesible.
  • Zona 7: comprende las aguas costeras protegidas, los puertos, radas y rías, así como las bahías abrigadas y cualquier tipo de aguas protegidas.

En las inspecciones intermedias se enfocan principalmente en el casco y los equipos a bordo.

Posibles resultados de la ITB

Cuando te hacen esta inspección puedes tener 4 posibles resultados, a continuación te las explicamos en detalle:

  • Satisfactorio: la embarcación cumple con todos los requisitos exigidos y, por lo tanto, puede navegar con normalidad hasta la fecha de la siguiente inspección.
  • Favorable con deficiencias leves: en la inspección se han encontrado problemas leves que se deben solucionar antes de volver a utilizar el barco, pero sin que sea necesario pasar una nueva inspección.
  • Desfavorable: se han detectado problemas que se deben solucionar en un plazo inferior a dos meses. Además, el inspector debe volver a valorar la embarcación antes de salir a navegar de nuevo.
  • Negativo: se otorga cuando el barco no está en condiciones de navegar y tampoco puede ser reparado; debe ser comunicado a la Capitanía Marítima.

De ITB a certificado de navegabilidad

Ya realizada toda la ITB, te entregarán el certificado de navegabilidad que acredita que la embarcación ha pasado favorablemente y se encuentra en condiciones de navegar, según lo que establece la autoridad marítima.

Cabe resaltar que debes llevarlo siempre a bordo, para presentarlo en caso de ser requerido. Si no lo tienes, dispones de 5 días para justificar su existencia y vigencia.

Si no justificas, o si navegas sin certificado o con él caducado, puedes incurrir a una infracción grave, sobretodo si se trata de una embarcación de recreo o deportiva.

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